Caldeamos con las sillas, nos vinculamos con la silla...,
soy parte de la silla, y me siento silla,
y la silla es parte mía.


Una silla que rueda, que me enrolla, me traba, me trabo, me salgo sola. una silla que me monta, una silla que me lleva, me contiene, me sostiene, me abarca.
El miedo, la valoración de la vida, las perdidas, las ganancias, la locura, la libertad, la rareza lo que queda inconcluso. La locura la locura la locura.
Esa intuición... que asusta escuchar y la inhibo pero si escucho es un locuron!!!
Ser un estafador, un tímido, un escondido... el miedo, el miedo a hablar, el miedo a contar, el miedo a mostrar. Escondido. Escondido.
El silencio me envuelve, me enrolla, me enloquece, me mata.
Crecer, dar vida y alejarse pero ante esta muerte volver a valorar la vida.
Hay luz y esta lo cotidiano, la rutina, lo formal, ... se cortó, se apagó...es raro, incomodo.... me acomodo, pierdo el miedo...me animo a jugar, a conectarme con el placer, con mi interior, con la locura, ...la locura, la soltura, la locura, la bravura, la locura, la locura. Me asusta mi locura. Me gusta mi locura
Y acaricio, y me conecto, y lustro la figura y el placer me conecta nuevamente ¡qué locura!
Me callo, que locura, y recuerdo y me olvido, como olías? como sonabas? Como acariciabas? Que locura uno se olvida.


Crónica sillas 16/11/06